viernes, 17 de junio de 2016

Reflexion de aprendizaje

Este primner semestre en la materia de historia de la educación en México me dejo mucho aprendizaje cada una de las actividades, cada una de diferente manera pero todas fueron de gran aprovechamiento ya que me ayudo a recordar temas y a encontrar nuevos  temas que me serviran como futura docente, asi como poner en practica las siglas que seran parte de mi vida ya que siempre estaran presente para mi futura profesion.
Termino este semestre con un gran aprendizaje y nuevas estrategias, nos ayuda  a crecer como personas y estudiantes ya que nos prepara para enfrentarnos a nuevos retos; ya sean de los semestres avanzados o de la vida que nos espera, forma parte de las experiencias, la forma de como las clases nos enseña a manejar estres, a trabajar en equipo y muchas cosas mas.

actividad cuarta unidad

Ideas de los niños sobre la historia 


actividad tercera unidad

Cartel de la conientizacion de la equidad de genero


actividad segunda unidad

LA EDUCACIÓN EN MESOAMÉRICA

Las culturas como la zapoteca, la maya o la teotihuacana no transmitían sus conocimientos y formaban las conciencias de su población infantil y juvenil por medio de la escuela. Más aún, no es verosímil, que pueblos mucho más antiguos como el olmeca, hayan carecido de instituciones dedicadas a transmitir el conocimiento e inculcar los valores y las tradiciones a los hijos.

Los conquistadores investigaron las formas de vida, creencias, instituciones e historia mexicas y registraron la información en español, en letra latina. Por su parte los indígenas aprendieron el sistema fonético latino y lo utilizaron para transcribir al papel su historia y sus tradiciones en su propia lengua. A partir de estos escritos conocemos con un poco de detalle la vida mesoamericana.

El culto a los dioses iba ligado al trabajo, un trabajo en el que se instruía al ser humano, con discursos elaborados, a partir del nacimiento y hasta el momento en que el cadáver era despedido de los suyos en los ritos mortuorios, entendiéndose que, para los mexicas, el alma del niño y el cuerpo del difunto estaban capacitados para escuchar y atender lo que se les decía en aquellas floridas piezas de oratoria. 
El maestro cumplía un papel protagónico en la sociedad, y era un personaje de gran aprecio en la sociedad mexica. Los Tlamitinime eran los maestros que humanizaban los rostros, que era la manifestación de un yo que se ha ido adquiriendo y desarrollando por la educación. Pensaban que con la educación se hacían los sabios, los rostros ajenos y se humanizaba el corazón de la gente. Con el espejo que les ponían delante para hacerlos cuerdos y cuidadosos, se les daba a su personalidad. Se llamaba la Ixtlamachiliztli, a la acción de dar sabiduría.

En cuanto a la formación del niño y la niña mexica, eran consagrados unos a la preparación militar y otros a los estudios de la ciencia y el sacerdocio. A los niños varones, desde pequeños, los padres procuraban llevarlos al maestro del Calmécac o el Tepochacalli, para inscribirlos y prometerlos en cualquiera de las dos escuelas. Con objeto de que llegado el momento entrasen a ellas después de los ocho años. Los hijos de los nobles iban al Calmecac para consagrarlos a Quetzalcóalt y al estudio que los prepararía para el sacerdocio y puestos elevados de administración pública y jurídica. Era vida de penitencias rigurosas, de ayunos y renunciamientos.

Los consagrados a Tezcatlipoca en el Tepochcalli, en donde básicamente se entrenaba a los jóvenes para la guerra, llevaban una vida menos rigurosa. Pero si algún estudiante se distinguía, podía pasarse al Calmecac.
 La diferencia de educación de los niños plebeyos y los nobles, estaba en razón directa de las responsabilidades y privilegios que tendrían los estudiantes en su vida adulta. En primer lugar, había una gran continuidad en la especialidad familiar de trabajo: por regla general, existía la rigidez de la herencia paterna en el desempeño de las profesiones, y buena parte de la transmisión de los oficios era una actividad educativa doméstica.

En cuanto a la educación formal, había una enorme distinción en cuanto al rigor disciplinario del telpochcalli y el calmécac. El niño plebeyo, al tener que auxiliar a su familia desde edad muy temprana en las actividades económicas, entre ellas las agrícolas, tenía más facilidad para entrar y salir con frecuencia del templo-escuela. Llegado a la madurez sexual, el joven tenía ciertas libertades, como la de pasar ocasionalmente la noche fuera del templo.

En cambio para el niño noble la vida era muy dura: en primer lugar, al menos en el plano normativo e ideal, tanto la muchacha como el joven nobles eran castos. La virginidad, incluida la masculina, era muy apreciada entre los mexicas, y una de las virtudes que se estimaban en el guerrero era su alejamiento de la carnalidad. Los jóvenes y las doncellas nobles vivían encerrados en sus escuelas, sometidos a una estricta vigilancia. Si algún muchacho era sorprendido en aventuras amorosas, se le chamuscaban los cabellos, se le lanzaba a la calle y nunca más podía volver con sus compañeros de escuela.

 En cuanto al trato de los niños nobles en las escuelas, las fuentes documentales dicen que los alimentos que les llegaban de sus casas no eran entregados específicamente a un destinatario familiar, sino que se distribuían entre todos, arrojándoles la comida para que aprendieran a ser humildes.


La diferencia en el trato iría a ser un argumento más que los nobles esgrimirían para ejercer las actividades directrices de la sociedad, y a partir de ellas, para gozar de una vida adulta privilegiada. Ostentaban sus poderes y prerrogativas justificándolos por distintas vías: el ser descendientes de un dios patrono, Quetzalcóatl, que les había legado la función del mando; el pertenecer a linajes de hombres que, supuestamente, habían cumplido sus obligaciones con responsabilidad, habilidad y moralidad extremas a través de todas las generaciones, y en tercer lugar, precisamente, el haber sido educados en el rigor los nobles y en la ligereza los plebeyos. 
No había un solo niño que no tuviera la obligación de ir a la escuela. La enseñanza se daba a todos los miembros de la sociedad como un derecho y una obligación comunales. La obligación quedaba reforzada ideológicamente por medio de las creencias religiosas. Se creía que todo recién nacido que no era llevado al templo-escuela estaba en un grave peligro de perder la vida, pues carecía de la protección del dios tutelar. Era una especie de "inscripción" religiosa, basada en la creencia de que el individuo tenía varias almas, que era posible desprenderse de porciones de ellas y que las porciones quedaban comunicadas entre sí. El niño era llevado ante los sacerdotes del templo-escuela, que lo recibían en nombre del dios tutelar.
Como los sacerdotes no podían quedarse al cuidado del recién nacido, lo devolvían a sus padres, pero retenían como prenda unas cuentas en las que se creía que estaba depositada una porción del alma de la criatura. En esta forma, a la distancia, el niño era protegido por el dios de su templo en tanto que llegaba a la edad apropiada para ingresar en calidad de sacerdotillo. El escolar encontraba en el templo una organización jerárquica. Había estrictas reglas de ascenso que permitían a los más dedicados ir alcanzando sitios que los iniciaban a una vida adulta también jerarquizada. Salían a la edad del matrimonio. La sociedad mexica, preocupada, como muchas otras sociedades militaristas, por la reproducción de sus miembros, daba un alto valor a la constitución de la familia. 

La forma normal de dejar la escuela era la solicitud del permiso para casarse. El celibato era muy mal visto, a menos de que se renunciara a la formación de una familia para hacer una carrera de maestro-sacerdote.



Aspectos Educativos en la Nueva España

Las escuelas durante la época colonial, estuvieron en manos de la iglesia y se edificaron a un lado de los templos católicos, los jesuitas, agustinos y dominicos fueron las órdenes religiosas que llegaron a la Nueva España a inicios del siglo XVI
Su propósito era la evangelización de los habitantes de "Las indias" a la religión católica y la enseñanza, así como cómo lo había ordenado el rey de España, y para ello asignó dinero y hombres para su educación
Estas órdenes se encauzaron a la tarea educativa, fundando colegios como :El Colegio de San Pedro y San Pablo, que se constituyó en el más importante centro de formación intelectual. Se consideró una institución de tipo mixta al comprender dos áreas: la filosófica, que englobaba la gramática, la dialéctica y la retórica; y la científica que comprendía aritmética, geometría, astronomía y física
Los colegios en la Nueva España formaron parte del proyecto humanista de convertir a los indígenas al cristianismo, y estas actividades contribuyeron a la conservación de la paz y la tranquilidad del reino.

Para este proyecto humanista los frailes destinaron un tiempo y un local al lado de la iglesia para iniciar a los niños en la doctrina cristiana, además les enseñaban a leer, escribir, cantar, tocar instrumentos musicales, ayudar a la misa, atender la sacristía y, en especial de acuerdo a Torquemada (1975), llevar una vida en común y fabricar cuerpos sanos que garantizaran la sumisión y obediencia para la limpia reproducción del reino.

Los colegios marcaron enfáticamente la división para atender a los hijos de los conquistadores y a los hijos de los conquistados, pero además en éstos últimos existió la separación para educar a los hijos de los pudientes y a los de los indigentes.

Prueba de lo anterior es que entre 1526 y 1527 se fundaron dos tipos de colegios; uno para transformar a los hijos de la nobleza indígena en caballeros de la nobleza novohispana y otro para que los hijos de labradores y gente plebeya aprendieran la doctrina cristiana, las artes y los oficios.

En el mismo lugar donde había funcionado el Calmecac o escuela de los hijos de los principales mexicanos y de donde había partido la más feroz oposición militar contra los españoles, se fundó en 1536 el colegio de Tlatelolco, que fue un modelo de conversión abrigado por los franciscanos.

En Tlatelolco se reclutó a jóvenes de las distinguidas familias de los tiempos pre colonial y se formaron a los primeros religiosos cristianos indígenas imponiéndoles una rigurosa disciplina.

Con relación a las mujeres se inició con las hijas de la nobleza indígena para enseñarles la doctrina cristiana y las buenas costumbres como si fueran monjas, pues sólo salían de la clausura para enseñar a otras mujeres en los patios de las iglesias o en las casas de las señoras.

El colegio de la Caridad se fundó en 1538 para españolas y mestizas de todas las edades, con la idea de que salieran directamente a la boda, se les enseñaba a cantar, rezar, los salmos, la misa y en especial el taller de labores femeninas, todo esto se realizaba en silencio y devoción.

En este colegio se debían tratar las alumnas entre sí con amor y caridad, procurando que no hubiera disensiones ni palabras injuriosas. Si no obedecían a su rectora se le informaba al cabildo y podían recibir castigos, perder su dote y ser expulsadas.

Mención especial merece la educación que impartieron en la Nueva España los jesuitas, quienes introdujeron la idea tridentina de la educación integral: de la mente, el espíritu y la conducta; más escolarizada para las familias novohispanas acomodadas, como los hijos de hacendados, mineros, ganaderos, comerciantes y altos funcionarios. Menos escolarizada para los indígenas, las mujeres, los enfermos, los presos, campesinos y los negros.



 Sistema lancasteriano

¿En qué consiste el sistema lancasteriano?
Consiste en una organización donde el maestro alienta a los estudiantes más aventajados.
Sirven de monitores, para lograr enseñar a los demás.
Cada monitor tiene a sus discípulos, al igual a un inspector que vigila el proceso de aprendizaje
 La primera escuela que se abrió de manera privada fue la Compañía Lancasteriana. El objetivo de estas instituciones era difundir en México la enseñanza mutua/libre. El sistema Lancasteriano fue adaptado por Bell y Lancater de origen Inglés. La organización o el método que usaban era muy diferente al que hoy en día se está acostumbrado debido a que el trabajo del profesor consistía en elegir a los estudiantes más destacados, los cuales después enseñaban a 10 o 20 niños en forma de un semicírculo, a éstos enseñantes se les llamaba monitores, además de estos, existía un funcionario más importante, el inspector, su función era de vigilar a los monitores, de entregar y recoger de éstos, los útiles de la enseñanza y de indicar al maestro los que deben ser premiados o sancionados. Su función del docente a la hora de clase consistía en observar la marcha del aprendizaje y a mantener la disciplina. La enseñanza en las escuelas Lancasterianas era en un lugar amplio y "convenientemente distribuida, facilita las tareas escolares que el maestro ha planeado y explicado de antemano a los monitores. Un severo sistema de castigos y premios mantiene la disciplina. El maestro era como un jefe de taller que lo vigilaba todo y que intervenía en los casos difíciles".
En lo que respecta al material y el mobiliario escolar, la escuela lancasteriana tenía una plataforma que era usada por el maestro, unos bancos para los niños, el telégrafo, los semicírculos, los pizarrones, los punteros y los cartelones. El telégrafo, era una tabla con la que el maestro daba órdenes a los inspectores o monitores, sobre la marcha del aprendizaje.
La táctica y la disciplina era custodiada por celadores o instructores y monitores, y estos se basaban en cuadros de honor, cuadros negros, orejas de burro y en premios y castigos para que la disciplina se hiciera hacerse valer. El inspector vigilaba a los instructores y se hacía cargo de entregar y recoger los instrumentos para las materias a impartir, y al finalizar el día, el maestro indicaba al instructor quien debía ser castigado o premiado.
Los monitores eran los encargados de las asignaturas en las escuelas lancasterianas y se iban rolando entre los grupos, unos monitores podían ser de lectura, de escritura o aritmética, aunque también algunos podían ser monitores de dos o tres asignaturas. El plan de las escuelas lancasterianas consistía en tres asignaturas, las cuales eran: lectura, escritura y cálculo elemental.



Los congresos pedagógicos y los primeros intentos para la organización del sistema educativo nacional.

El siglo xix resulta de gran importancia es fundamental para comprender la construcción de un sistema educativo moderno organizado y dirigido por el Estado. De allí la pertinencia de hablar de los orígenes de la política educativa Contemporánea. 

En su art. 1° se anota que la educación ha de ser pública y gratuita

El art. 3°, todo ciudadano tiene derecho a instruirse; nadie ha de pagar por ella, y la instrucción será uniforme y por los mismos métodos y tratados elementales.

Art. 6°, se suprimen los gremios de maestros, pues todo ciudadano tiene facultades de formar establecimientos de instrucción.

Arts. 11° y 12°, la Instrucción Pública estará a cargo de una Dirección Nacional

Art. 33°, prescribe que se establezcan escuelas públicas de primeras letras para instruir a los niños y formar sus costumbres en utilidad propia y provecho de la nación

Así mismo, se establece un currículo para la primaria; en éste, se presentan las asignaturas de lectura, escritura, aritmética, geometría, gramática, catecismo religioso y moral, dibujo y dos materias fundamentales para el nuevo Estado: Constitución del Estado y Catecismo Político, es decir, se da un espacio al tema cívico y por tanto a la formación (si bien incipiente) de ciudadanos

Este proyecto consideró la educación de las niñas y de los adultos y se ordenó la creación de escuelas para atenderlos.

La educación de primeras letras fue la prioridad del gobierno, es decir, la que atendía la enseñanza de la escritura y la lectura fundamentalmente, aunque también se dio atención a la educación superior; las carreras establecidas fueron: teología, jurisprudencia canónica y civil, medicina, cirugía y farmacia y ciencias naturales.

Las buenas intenciones de Pedro Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria fueron eso: un excelente propósito que no se llevó a cabo; la razón fue la falta de recursos económicos, maestros y espacios escolares.

jueves, 16 de junio de 2016

actividad primera unidad



sintesis 
Oaxaca 2006 no se olvida 

Este video me dejo muy sorprendida de muchas verdades que pasan en diferentes lugares y nadie se da cuenta.
primero que nada estoy decuerdo con los maestros necesitamos ayuda del pueblo como de los diputados, no puede ser piosible que tengan que hacer huelgas para que se den cuenta de las necesidades de las escuelas y los estudiantes.
mas que nada levantar la voz por medio de sus radiodifusoras para fortalecer a oaxaca y que todo se haga justicia, por que la salida de ulises no va terminar con la injusticia donde hubo, muertos, heridos, torturados, desapareciodos y muchas tristezas en las familias.
lo unico que buscaban los maestros y es justicia al ver como sus alumnos van callendo como pajaritos.


Unidad de aprendizaje 4: Los conceptos de segundo orden y el trabajo con fuentes primarias para la comprensión de la historia de la educación

Competencias de la unidad de aprendizaje 
• Conoce, comprende y emplea las nociones teóricas, los conceptos organizadores y lo recursos metodológicos de la historia y de la historia de la educación para propiciar el desarrollo de su pensamiento histórico mediante el análisis centrado en el trabajo con fuentes.
 • Selecciona fuentes históricas primarias pertinentes para ser incorporadas en las actividades de aprendizaje en el aula.
   • Conduce su propio aprendizaje histórico a través de la investigación permanente.

Secuencia de contenidos:
• Conceptos de segundo orden.
- Evidencia.
- Relevancia.
   -Tiempo histórico, cambio y continuidad.
 - Empatía.
- Causalidad.
• Conceptos de primer orden.
-Se derivan de los ejercicios de relevancia.
• Se recuperan los ejes problematizadores:
-Procesos de escolarización.
-Educación pública y privada.
-El laicismo en la educación.
-El gobierno de Lázaro Cárdenas y la educación socialista.
- Educación normal (escuelas normales, proyectos formativos, planes y programas de estudio, edificios, materiales y apoyos didácticos, organización escolar, alumnos, etcétera).
-Artículo 3o de la Constitución.
-Libros de texto y materiales educativos.
 -Movimientos magisteriales, institucionalización del magisterio y sindicalismo.
-Educación superior, investigación y desarrollo científico y tecnológico.
-Educación para mujeres.
-Educación para los pueblos originarios.

Unidad de aprendizaje 3: Ejercicios de relevancia, selección de contenidos y análisis histórico de procesos educativos

Competencias de la unidad de aprendizaje:

• Conoce, comprende y emplea las nociones teóricas, los conceptos organizadores y los recursos metodológicos de la historia y de la historia de la educación para propiciar el desarrollo de su pensamiento histórico mediante análisis centrado en el trabajo con fuentes. 

Secuencia de contenidos: 

• Los procesos históricos como conceptos de primer orden. 
• Los conceptos de segundo orden “evidencia”, “relevancia” y “empatía” y su aplicación en el análisis histórico. 


• Trabajo con fuentes primarias de diversos tipos.